martes, 11 de abril de 2017

Una piña

Me enfrento a una fruta
semejante a mi cabeza
ovalada como un rostro
con una cabellera contenida

Trozas una piña al desayuno,
después de sacar la cáscara
atraviesas la pulpa tierna
y luego hundes el cuchillo 
en el duro tronco gris
convirtiendo esa materia
en gajos o cubos

Entonces
me alimento de fragmentos,
como si todas las partes
nunca se hicieran presentes
y la totalidad se dispersara 
sin remedio

Las piñas viajan en un carguero
que mañana podría llevar avena

La unidad flota
en la marea inasible
como la pelota llamada Wilson
que se aleja de nuestro frutero
convertido en improvisada balsa

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